Sala Arquitectos
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La luz natural y su importancia en la arquitectura


Sin duda alguna, un ambiente bien iluminado suele atraer nuestra mirada, queramos o no, la luz nos choca, nos atraviesa sin que nos demos cuenta. El modo como la luz contribuye a la identificación del lugar es parte consustancial de la arquitectura. El tratamiento de la luz juega un papel importante en la organización conceptual del espacio y determina el modo como se usan los elementos primarios de la arquitectura.

Para obtener un correcto diseño de iluminación de un edificio deben tenerse en cuenta una serie de puntos:

  • El ángulo y el haz de luz directo procedente del sol.
  • La iluminación facilitará la orientación y la situación de una persona en el espacio y tiempo.
  • La iluminación se integrará desde el principio en el diseño arquitectónico y de interior.
  • La iluminación será la encargada de crear las sensaciones y atmosfera adecuadas a las necesidades que se requieran para cada caso y persona.
  • La iluminación puede expresar el tiempo.
  • Tiene que ser original en sus formas básicas de expresión, y debe facilitar la percepción y reconocimiento del entorno de las personas.

Una vez se hayan tenido en consideración las premisas anteriores, el arquitecto debe de manejar los siguientes parámetros:

  • La elección del lugar, orientación, forma y dimensiones del edificio.
  • La selección de la abertura de penetración de la luz natural, factor esencial para el control de la calidad de la iluminación.
  • La textura y las características tanto del interior como del exterior de los pavimentos del edificio son importantes, ya que pueden generar más o menos radiación solar en el interior del mismo, e influir en la acumulación térmica en el interior del edificio.

La luz natural nos ofrece sensaciones imposibles de conseguir con otros elementos, nos proporciona calidez y un encanto especial. Sus beneficios no cuentan solo desde el punto de vista energético, aporta también a la salud humana y a la salubridad de la edificación.

Es aconsejable que a la hora de proyectar una construcción se tengan en cuenta estos detalles; es posible con un previo análisis predecir la cantidad de luz que ingresará a los ambientes para que esta no se transforme en una desventaja debido al calor por radiación. Una buena orientación nos permitirá reducir el consumo energético, no solo por el ahorro en iluminación sino también al momento de aclimatar la edificación.

Una gran cantidad de factores intervienen en los conceptos de la estrategia de la iluminación natural: iluminación natural disponible, tipo de vidrio, emplazamiento y forma de las ventanas, dimensiones del espacio y sistemas de protección.

Una vez que la luz ha penetrado en un espacio, debe ser repartida por el conjunto del local o concentrada sobre un punto de éste. Por ejemplo, en un aula se procurara repartirla en la medida de lo posible sobre la totalidad del local, de manera que cada alumno disponga del mismo nivel de iluminación y del mismo confort visual. Teniendo en cuenta que una parte importante del aprendizaje se realiza por medio de la visión, una iluminación cuidada resulta vital. En el caso de los museos, es frecuente focalizar la luz natural sobre una obra de arte.

La propia arquitectura de las fachadas y ventanas permite controlar la penetración de la luz natural en los locales. La integración de sistemas como los “light shelfs” permiten por un lado protegerse de la luz excesiva, y por otro, repartir mejor la luz en todo el local.

Fuente: acdluminotecnia


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